La próxima vez que vaya al médico…
Hoy día es
bastante sencillo conocer y buscar la
forma de enterarse sobre cualquier enfermedad que nos afecte o afecte nuestros
seres queridos y creo que indudablemente esto lo amerita con la prioridad más
alta. Actualmente al estar enfermo se vuelve
imperativo para cada uno tratar de
comprender que le está pasando a mi cuerpo, cuales son las posibles causas y
factores que propiciaron este malestar del cual hoy me resiento, qué
consideraciones medicas debo seguir con miras a sufrir en lo más mínimo los
síntomas de la enfermedad, eso sí sin
incurrir jamás en la automedicación.[1]
De tal manera
que si usted definitivamente necesita ir al médico porque ya no soporta los síntomas
y éstos se vuelven más frecuentes e intensos, usted pueda con algún criterio
sostener una conversación fluida con su médico, pueda explicarle cómo se
siente, donde siente más dolor, qué medicamentos le han recetado y no le han
hecho efecto, entre otros aspectos. No se trata de intentar saber más que el
médico, porque definitivamente salvo casos excepcionales, él tiene el
conocimiento formal y amplio de la materia.
Lo que si se
busca es que usted le ayude a su médico a encontrar el tratamiento que mejor se
ajuste a su condición, teniendo en cuenta el tipo de afección que usted padece,
las otras enfermedades que sufre o ha sufrido, las circunstancias en que lo
ataca la enfermedad si hay alguna que haya identificado en particular, la
duración de esos episodios de dolor, entre otros aspectos importantes. Lo ideal
es que cuando usted vaya a la consulta médica ya lleve escrito o aprendido éste
y otros puntos que pueden aportar luces sobre la mejor manera como tratarlo.
Ningún
paciente es igual que otro ya que ningún ser humano tiene una copia idéntica y
puesto que las enfermedades se originan y desarrollan en los seres humanos, es
improbable que todos los enfermos sufran exactamente los mismos síntomas y
manifestaciones, por citar un ejemplo: los niveles de tolerancia al dolor son diferentes
entre uno y otro paciente y por ende esto determina que un ataque de migrañas
sea extremadamente fuerte en un enfermo o moderado en otro.
Por tanto en la
consulta médica es necesario el dialogo y el dialogo se construye entre dos, paciente
y medico en este caso, porque a pesar de que solo uno de los dos tiene el
conocimiento científico, éste necesita entender de boca del paciente las circunstancias
particulares de su afección.
Si usted como
paciente siente que pese a sus intentos su médico no quiere o no le interesa
generar este dialogo, usted tiene todo el derecho de salirse de la consulta y buscar
un médico que le permita expresar su angustia, sus preocupaciones, sus
inquietudes, uno que lo escuche y le permita desahogarse. Las enfermedades no
son ejercicios matemáticos donde la abstracción y el análisis lógico son
suficientes para dar con la respuesta, todos los procesos naturales incluyendo las
enfermedades son procesos complejos con varios elementos involucrados e
interactuando entre sí, tal como el aspecto
psicológico del que tanto se suele omitir en la atención clínica.
El problema es
que la tendencia de los servicios de salud público y privado tienden a recortar cada vez más el breve tiempo
dispuesto para las consultas, lo que obstaculiza nuestro intento por propiciar
un dialogo de entendimiento entre médico y paciente. [2] Sin
embargo, debemos continuar en nuestro empeño por hacer de las consultas médicas
un espacio de comunicación fluida donde usted tenga la oportunidad de hablar
espontáneamente de su realidad física y emocional; y reitero lo dicho arriba,
si no encuentra disposición para entablar ese tipo de conversación, busque
profesionales que le impregnen esa actitud a su trabajo, siempre se encuentran
algunos con este perfil en cada lado.
En un reciente
estudio en los EE.UU sobre la principal causa de indemnizaciones por
negligencia médica durante los últimos 25 años, se encontró que el error en el
diagnóstico representaba la más importante causa de demandas. Se estima que por
este concepto se pagaron en total 13.600 Millones de dólares Aprox. un 35% de
todo el monto pagado de indemnizaciones. Para algunos expertos, parte de la
solución está en que los pacientes jueguen un papel importante a la hora de
reducir el número de fallos en el diagnostico al proporcionar a su médico un
historial medico preciso, al adherirse al plan de seguimiento prescrito, al
seguir acudiendo a las visitas para comentar los resultados de pruebas con
resultados que se salgan de la normalidad y al hacer preguntas para clarificar
las instrucciones que no entiendan del todo.[3]
Tómese la
molestia de investigar por cada uno de los medicamentos y/o el procedimiento
que el médico le prescribió, infórmese de las contraindicaciones, de los
cuidados que se deben tener antes, durante o después de practicarse el
procedimiento; si tiene dudas llame al médico y pregúntele nuevamente, nada está
de más en estas circunstancias y el profesional verdaderamente ético siempre lo
sabrá comprender.
Adicional a
todo esto, considero supremamente importante que antes de acudir al médico o
tomarse cualquier medicamento usted debe llenarse de fe y confianza que aquello
que está haciendo le va a dar buenos resultados y va a representar una
significativa mejoría de su condición, y con esto incluyo y me refiero también
a cualquier tratamiento de medicina alternativa: homeopatía, medicina oriental,
etc. Por ejemplo está comprobado que cualquier
analgésico antiinflamatorio (acetaminofén, aspirina, ibuprofeno entre otros)
tiene un efecto placebo del 60%, una parte de la eficacia del medicamento la
ejerce la droga, la otra mitad la pone el paciente.[4]
La próxima vez
que vaya al médico me iré preparado, leeré con detenimiento para saber en términos
médicos lo que posiblemente tengo y de otro lado haré un diario de mi
experiencia de enfermo recalcando lo que siento, lo que pasa por mi mente, en
ultimas mi propia versión de los síntomas, mi propia historia de los
padecimientos. La próxima vez que vaya
al médico no seré pasivo, haré preguntas, pediré consejo porque entiendo que yo
soy el enfermo pero también yo puedo más que nadie darle vuelta a la realidad
que vivo.
[1] Una persona que consuma
frecuentemente aspirina por ejemplo,
para calmar el dolor de las migrañas está mucho más propensa a padecer
problemas gastrointestinales, sufrir de una disminución de la función renal lo
que estimula la retención de líquidos y sodio, entre otros trastornos que
requieren cuidado médico adicional.
[2] La legislación colombiana establece
que la consulta médica no debe ser inferior a 20 minutos, pero en la práctica
el tiempo promedio real es de 15 minutos de los cuales 7 u 8 se pasan haciendo
la historia clínica, el registro, etc.
En países como Suecia la media de atención es de 35 minutos, mientras
que en España se habla de 10 minutos.
[3] Revista
Online BMJ Quality & Safety, 25-Year Summary of US malpractice claims for
diagnostic errors 1986 – 2010: an analysis from National Practitioner Data
Bank. David Newman – Toker, 22 Abril 2013.
[4] Nuestra comprensión del efecto
placebo conlleva una connotación positiva en términos de utilidad para
maximizar la curación del paciente. Es amplio el debate sobre el efecto placebo
en la comunidad científica con respecto a sus implicaciones terapéuticas y
clínicas, sin embargo no es nuestro objetivo profundizar en este asunto.
Amor mio, ahora entiendo las noches de desvelo, los dias en que a las 4 de la mañana te levantas sin ningún remordimiento de la cama, entiendo que eres consecuente con lo escribes, ahora si estas haciendo lo que mas amas en la vida..escribir y con ello ayudar a las personas. Te amo.
ResponderEliminarCony