jueves, 11 de julio de 2013

La próxima vez que vaya al médico...



La próxima vez  que vaya al médico…

Hoy día es bastante sencillo conocer y  buscar la forma de enterarse sobre cualquier enfermedad que nos afecte o afecte nuestros seres queridos y creo que indudablemente esto lo amerita con la prioridad más alta.   Actualmente al estar enfermo se vuelve imperativo para cada uno  tratar de comprender que le está pasando a mi cuerpo, cuales son las posibles causas y factores que propiciaron este malestar del cual hoy me resiento, qué consideraciones medicas debo seguir con miras a sufrir en lo más mínimo los síntomas de la enfermedad,  eso sí sin incurrir jamás en la automedicación.[1]
 
De tal manera que si usted definitivamente necesita ir al médico porque ya no soporta los síntomas y éstos se vuelven más frecuentes e intensos, usted pueda con algún criterio sostener una conversación fluida con su médico, pueda explicarle cómo se siente, donde siente más dolor, qué medicamentos le han recetado y no le han hecho efecto, entre otros aspectos. No se trata de intentar saber más que el médico, porque definitivamente salvo casos excepcionales, él tiene el conocimiento formal y amplio de la materia. 

Lo que si se busca es que usted le ayude a su médico a encontrar el tratamiento que mejor se ajuste a su condición, teniendo en cuenta el tipo de afección que usted padece, las otras enfermedades que sufre o ha sufrido, las circunstancias en que lo ataca la enfermedad si hay alguna que haya identificado en particular, la duración de esos episodios de dolor, entre otros aspectos importantes. Lo ideal es que cuando usted vaya a la consulta médica ya lleve escrito o aprendido éste y otros puntos que pueden aportar luces sobre la mejor manera como tratarlo.

Ningún paciente es igual que otro ya que ningún ser humano tiene una copia idéntica y puesto que las enfermedades se originan y desarrollan en los seres humanos, es improbable que todos los enfermos sufran exactamente los mismos síntomas y manifestaciones, por citar un ejemplo: los niveles de tolerancia al dolor son diferentes entre uno y otro paciente y por ende esto determina que un ataque de migrañas sea extremadamente fuerte en un enfermo o moderado en otro. 

Por tanto en la consulta médica es necesario el dialogo y el dialogo se construye entre dos, paciente y medico en este caso, porque a pesar de que solo uno de los dos tiene el conocimiento científico, éste necesita entender de boca del paciente las circunstancias particulares de su afección.

Si usted como paciente siente que pese a sus intentos su médico no quiere o no le interesa generar este dialogo, usted tiene todo el derecho de salirse de la consulta y buscar un médico que le permita expresar su angustia, sus preocupaciones, sus inquietudes, uno que lo escuche y le permita desahogarse. Las enfermedades no son ejercicios matemáticos donde la abstracción y el análisis lógico son suficientes para dar con la respuesta, todos los procesos naturales incluyendo las enfermedades son procesos complejos con varios elementos involucrados e interactuando entre sí,  tal como el aspecto psicológico del que tanto se suele omitir en la atención clínica.   

El problema es que la tendencia de los servicios de salud público y privado  tienden a recortar cada vez más el breve tiempo dispuesto para las consultas, lo que obstaculiza nuestro intento por propiciar un dialogo de entendimiento entre médico y paciente. [2] Sin embargo, debemos continuar en nuestro empeño por hacer de las consultas médicas un espacio de comunicación fluida donde usted tenga la oportunidad de hablar espontáneamente de su realidad física y emocional; y reitero lo dicho arriba, si no encuentra disposición para entablar ese tipo de conversación, busque profesionales que le impregnen esa actitud a su trabajo, siempre se encuentran algunos con este perfil en cada lado.

En un reciente estudio en los EE.UU sobre la principal causa de indemnizaciones por negligencia médica durante los últimos 25 años, se encontró que el error en el diagnóstico representaba la más importante causa de demandas. Se estima que por este concepto se pagaron en total 13.600 Millones de dólares Aprox. un 35% de todo el monto pagado de indemnizaciones. Para algunos expertos, parte de la solución está en que los pacientes jueguen un papel importante a la hora de reducir el número de fallos en el diagnostico al proporcionar a su médico un historial medico preciso, al adherirse al plan de seguimiento prescrito, al seguir acudiendo a las visitas para comentar los resultados de pruebas con resultados que se salgan de la normalidad y al hacer preguntas para clarificar las instrucciones que no entiendan del todo.[3]

Tómese la molestia de investigar por cada uno de los medicamentos y/o el procedimiento que el médico le prescribió, infórmese de las contraindicaciones, de los cuidados que se deben tener antes, durante o después de practicarse el procedimiento; si tiene dudas llame al médico y pregúntele nuevamente, nada está de más en estas circunstancias y el profesional verdaderamente ético siempre lo sabrá comprender. 

Adicional a todo esto, considero supremamente importante que antes de acudir al médico o tomarse cualquier medicamento usted debe llenarse de fe y confianza que aquello que está haciendo le va a dar buenos resultados y va a representar una significativa mejoría de su condición, y con esto incluyo y me refiero también a cualquier tratamiento de medicina alternativa: homeopatía, medicina oriental, etc.  Por ejemplo está comprobado que cualquier analgésico antiinflamatorio (acetaminofén, aspirina, ibuprofeno entre otros) tiene un efecto placebo del 60%, una parte de la eficacia del medicamento la ejerce la droga, la otra mitad la pone el paciente.[4]

La próxima vez que vaya al médico me iré preparado, leeré con detenimiento para saber en términos médicos lo que posiblemente tengo y de otro lado haré un diario de mi experiencia de enfermo recalcando lo que siento, lo que pasa por mi mente, en ultimas mi propia versión de los síntomas, mi propia historia de los padecimientos.  La próxima vez que vaya al médico no seré pasivo, haré preguntas, pediré consejo porque entiendo que yo soy el enfermo pero también yo puedo más que nadie darle vuelta a la realidad que vivo.




[1] Una persona que consuma frecuentemente aspirina por ejemplo,  para calmar el dolor de las migrañas está mucho más propensa a padecer problemas gastrointestinales, sufrir de una disminución de la función renal lo que estimula la retención de líquidos y sodio, entre otros trastornos que requieren cuidado médico adicional.
[2] La legislación colombiana establece que la consulta médica no debe ser inferior a 20 minutos, pero en la práctica el tiempo promedio real es de 15 minutos de los cuales 7 u 8 se pasan haciendo la historia clínica, el registro, etc.   En países como Suecia la media de atención es de 35 minutos, mientras que en España se habla de 10  minutos.
[3] Revista Online BMJ Quality & Safety, 25-Year Summary of US malpractice claims for diagnostic errors 1986 – 2010: an analysis from National Practitioner Data Bank.  David Newman – Toker, 22 Abril 2013.
[4] Nuestra comprensión del efecto placebo conlleva una connotación positiva en términos de utilidad para maximizar la curación del paciente. Es amplio el debate sobre el efecto placebo en la comunidad científica con respecto a sus implicaciones terapéuticas y clínicas, sin embargo no es nuestro objetivo profundizar en este asunto.

1 comentario:

  1. Amor mio, ahora entiendo las noches de desvelo, los dias en que a las 4 de la mañana te levantas sin ningún remordimiento de la cama, entiendo que eres consecuente con lo escribes, ahora si estas haciendo lo que mas amas en la vida..escribir y con ello ayudar a las personas. Te amo.
    Cony

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